Un rezo de esperanza por Juan José Padilla
Una fiera de encaste santacolomeño bautizada como Marqués, sin nobleza alguna, llegó a banderillas midiendo. Juan José Padilla salió apuradísimo del primer par, salvando la cornada gracias a una gran dosis de reflejos. El toro continuó orientándose y en el tercer y último par de rehiletes echó la cara arriba a Padilla quien, al salir del embroque y girarse, cayó en la arena. La fiera, que desde su salida del toril no había humillado nunca tras los vuelos del capote, descolgó el cuello y hundió certeramente su pitón izquierdo en la cara del torero jerezano, al tiempo que tomó impulso por los cuartos traseros y empujó violentamente con los riñones. La espeluznante escena agigantó su dramatismo cuando la cara de Padilla, de pie, sujetado por las asistencias, se cubría con un manto de sangre y el torero gritaba "¡No veo!, ¡no veo!".Juan José Padilla fue inmediatamente ingresado en la enfermería, donde el equipo del doctor Carlos Val-Carreres le atendió de urgencia en primera instancia.
Cuando la noche se echaba encima, el cirujano-jefe de la enfermería de la Misericordia, Carlos Val-Carreres improvisaba una especie de rueda de prensa a pie de la enfermería, en la que afirmaba que Juan José Padilla había ingresado en la misma con un traumatismo severo y lesiones en el ojo y pabellón auditivo izquierdo, de carácter muy grave. Tras una atención en primera instancia, al torero le atendieron en el hospital Miguel Servert, de Zaragoza. Varias horas, especialistas de distintas especialidades y numerosas pruebas...
Las primeras cuarenta y ocho horas serán decisivas para Juan José Padilla, un torero que conoce como pocos del averno y del fuego de las cornadas. Un torero con casta que ya renació tras aquella cornada gravísima en el cuello en Pamplona hace una década.
Noticia extraída del periódico "Diario de Sevilla"

Según comenta el parte médico, no sufre daños cerebrales pero lo que sí sufre por desgracia es una parálisis facial permanente puesto que no pudieron salvar el nervio facial. Los médicos dicen que sería un milagro que salvara también la visión del ojo izquierdo porque tiene muy afectado el nervio óptico, así que desde este blog le damos muchos ánimos a que se recupere pronto y se pueda ver pronto en los ruedos a este torero valiente siempre lidiando corridas de las denominadas duras, aunque tiene muy difícil la vuelta a los ruedos. Suerte maestro.



Espero que se recupere pronto, pero me alegro de lo que le ha pasado. Cierre a las plaza de toros!!
ResponderEliminarcierre a las plazas de toros? seguramente conoceras muy asta el fondo el sentido de la fiesta para decir eso
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